Liguria en tren: Génova, Portofino, Camogli, Rapallo y Cinque Terre

Cada año intento hacer una ruta por Italia – aquí puedes verlas todas – y este año ha tocado Liguria. Hace unos años visité Cinque Terre, pero no conocía el resto de la Riviera Italiana. Por fin he tenido la oportunidad y puedo decir que es una zona preciosa que recomiendo totalmente!

Cómo organizar tu ruta por Liguria

A la hora empezar a organizar este viaje, seguro que te surgen dudas: dónde dormir, qué sitios son imprescindibles, cuánto tiempo dedicarle a cada uno, cómo moverse, ¿tengo que alquilar un coche? ¿hay mucha distancia entre una zona y otra? Te cuento todo lo que necesitas saber:

Manarola
Cómo moverse

Lo primero que tienes que saber para organizar tu ruta es que puedes moverte en tren de manera sencilla y económica. La red de trenes de Italia es muy cómoda y en esta zona es la mejor forma de moverse.

Los trenes salen con bastante frecuencia – entre 15 minutos y media hora – son cómodos, en ocasiones con asientos nominativos, y excepto dentro de Cinque Terre, podrás encontrar billetes desde 3€. Puedes sacarlos en el momento en la estación o si prefieres organizarte con tiempo, mira los horarios y saca tus billetes en la web de Trenitalia.

Si prefieres tener más independencia, alquilar un coche puede ser también una buena forma de moverte por Liguria, pero tendrás que organizar bien dónde aparcar, ya que en ocasiones no es sencillo y tampoco barato!

Dónde dormir

Para dormir tienes varias opciones, pero te recomiendo especialmente dos: Rapallo y Génova.

Rapallo tiene una ubicación estratégica en esta costa: está entre Génova y Cinque Terre, y muy cerquita de Portofino, Camogli y Santa Margherita Ligure. Esto hace que dormir aquí sea una muy buena opción para reducir el tiempo de tus trayectos.

Génova es a donde volarás si llegas en avión, asi que será tu primera parada (y la última), lo que lo convierte también en una opción perfecta. Pese a estar más alejado del resto de zonas, tiene una buena frecuencia de trenes y te será sencillo moverte teniéndolo como base.

Por supuesto las otras opciones también pueden ser buenas, pero cuidado porque Portofino tiene peores conexiones con el resto de ciudades y el precio de los alojamientos es mucho más alto, igual que en Cinque Terre.

*No recomiendo alojarte en Cinque Terre más de una noche. Al tener tantos turistas durante el día, dormir en una de las cinco tierras cuando ya se han ido la mayoría puede ser idílico, pero si pretendes visitar más sitios de la costa, este es el más costoso y caótico para ello.

Qué comer en Liguria

Para mi la gastronomía es una parte fundamental en cada viaje y, si hablamos de Italia, más aún. Por eso, antes de viajar siempre veo cuáles son los platos típicos de la región. En este caso, mis imprescindibles fueron:

  • Pesto genovés en todas sus versiones, pero especialmente los trofie – una pasta artesanal corta y enroscada – con patata y judías.
  • Pansoti con salsa di noci: pasta rellena de hierbas con salsa cremosa de nueces.
  • Focaccia Genovese: la focaccia de toda la vida en todas sus versiones, especialmente con aceite de oliva y sal.
  • Focaccia di Reco: sin levadura, lo que hace que sea muchisimo mas finita y se rellena de formaggio. Uno de mis favoritos!
Cuánto tiempo necesito

A este viaje le dediqué cuatro días con sus cuatro noches. Los pueblos son muy pequeñitos, da tiempo a disfrutarlos sin necesitar demasiado tiempo. Si tienes más días, perfecto, pero si no, puedes organizarlo así sin ir con prisa. Eso sí: uno de esos 4 días lo necesitarás entero para Cinque Terre y, si puedes darle medio día más, seguro que no te sobra!

Paradas imprescindibles

En la costa de Liguria hay decenas de pueblecitos y ciudades de cuento. Los paisajes parecen postales y todo está lleno de preciosas fachadas de colores con vistas al mar. Seguro que cuando vayas en tren mirando por la ventana, te dan ganas de parar en cada uno de ellos. Pero como hay que elegir, mi recorrido fue el siguiente: Rapallo, Santa Margherita Ligure, Portofino, Camogli, Cinque Terre – Riomaggiore, Manarola, Corniglia, Vernazza y Monterosso al Mare – y Génova. Te dejo por aquí mi itinerario con opiniones de cada uno de ellos y el reparto de días:

Itinerario

Día 1. Llegada a Rapallo

En mi caso, decidí dormir en Rapallo, a una media hora del aeropuerto de Génova. Llegué un poco tarde por lo que este día solo pude dar un paseo por la zona, tanto por la preciosa costa que tiene como por las callecitas del centro, y cenar en la Hostaria Vecchia Rapallo mis primeros trofies con pesto genovés, el plato estrella de Liguria.

Día 2. Santa Marguerita Ligure, Portofino y Camogli

Empezamos el primer día en la estación de tren de Rapallo dirección Santa Margherita Ligure, a solo una parada – ¡3 minutos! – en dirección a Milano Centrale. Una vez llegas, sal por Piazza Federico Raoul Nobili.

Santa Marguerita Ligure

Santa Margherita es un pueblo muy tranquilo: el ambiente es relajado, no hay un turismo excesivo, y tiene un montón de terracitas donde mirar tranquilamente su costa, con barquitas entrando y saliendo sin prisa.

Además de pasear por su zona de puerto, debes adentrarte por sus callejuelas y visitar sus dos imprescindibles: la Basílica de Santa Margherita y subir hasta Villa Durazzo: tendrás vistas panorámicas desde sus jardines.

Desde aquí puedes llegar a Portofino en barco o en un autobús, que tarda apenas 15 minutos. Elegí la segunda opción ya que salen con más frecuencia y son más rápidos. Para ver horarios y poder sacar tus billetes online, descárgate la app AMT Génova!

Portofino

El pueblo más famoso de la zona! Portofino es muy pequeñito, elegante sin perder esa esencia decadente de la zona, lleno de boutiques entre restaurantes, y un puertecito con vistas al Castillo, su foto más icónica.

Para conocerlo, simplemente pasea sin rumbo, disfruta de su ambiente mediterráneo, tómate un aperol en cualquiera de sus terrazas con vistas al mar, sube hasta la Iglesia de San Giorgio y admira las vistas panorámicas al puerto y, si puedes, sube hasta el Castillo Brown, una antigua fortaleza desde la que nuevamente, tendrás unas vistas impresionantes.

Si después de todo esto y de comer en algún sitio de pescado fresco sigues teniendo tiempo, puedes caminar hasta el Faro de Portofino.

Camogli

Mi siguiente destino fue Camogli. Para llegar desde Portofino hay que volver en bus hasta Santa Margherita Ligure y de ahí, coger un tren de apenas 4 minutos hasta S.Fruttuoso, con dirección Savona.

Camogli fue sin duda una de mis paradas favoritas del viaje. Es un pueblo lleno de encanto, con un ambiente marinero tan auténtico que parece haberse quedado atrapado en el tiempo, y un aire relajado que hace soñar con quedarte a vivir una temporada.

Lo principal es que recorras el paseo marítimo, parándote a observar los pequeños puertos pesqueros donde los pescadores preparan sus redes, antes de subir hasta la Basílica de Santa Maria Assunta, uno de los rincones más bonitos del pueblo. Para terminar la visita, ve hacia el Castello della Dragonara, una antigua fortaleza con vistas preciosas de toda la costa.

Y así terminó nuestro segundo día por Liguria! Volvimos a Rapallo en otro tren de apenas 10 minutillos, cena y a dormir. Mañana Cinque Terre!

Día 3. Cinque Terre

Desde Rapallo, cogimos un tren hacia La Spezia, la ciudad principal desde donde parten todos los trenes a Cinque Terre. También puedes buscar que te deje dentro del Parque Nacional, pero seguramente haga trasbordo aquí.

Para esta zona como comentaba antes, es imprescindible que dediques al menos un día completo y, si puedes uno y medio o dos, mejor que mejor para poder ir tranquilo!

Esta era mi segunda vez en esta zona y la verdad es que he notado muchísimo el aumento de turismo, y eso que mi anterior viaje fue en julio y este ha sido en mayo. Esperaba que hubiera menos gente, pero todo lo contrario. Por eso, mi consejo es que trates de ir entre semana y fuera de la temporada alta, o ve preparándote para hacer casi ‘fila’ para visitar algunas ciudades. Pese a que esto le resta un poco de encanto, hay que visitarlo.

Tienes toda la información para pasar un fin de semana en Cinque Terre aquí. Lo más importante es que nada más llegar, saques tu Cinque Terre Card, para poder moverte libremente por toda la zona.

Riomaggiore

Empezamos por la primera de las cinco tierras: Riomaggiore. Paseamos por su calle principal hasta llegar al puerto, donde nos quedamos tomando un café mientras observábamos las barquitas del puerto con las casas de colores practicamente apiñadas sobre la montaña.

Como en todos los pueblecitos de la costa de Cinque Terre, el olor que predomina es el de los calamares fritos que puedes encontrar para llevar en cucuruchos de papel en decenas de puestecitos.

Mi recomendación es que, aunque hayas empezado por aquí, vuelvas para ver el atardecer. Creo que es el pueblo más bonito desde el que verlo.

Manarola

Desde Riomaggiore cogimos el tren que dura apenas 5 minutos hasta Manarola, aunque también puedes llegar dando un paseo a través de la Via dellAmore, un sendero con vistas a la costa.

Manarola es seguramente el pueblo que más define la zona y una de las fotos más míticas de Cinque Terre. Su vista más clásica es la que tendrás una vez recorras el paseo junto al mar para llegar a los miradores, camino a Nessun Dorma, su restaurante más icónico.

Una de las zonas más bonitas es la de las rocas encima del mar, donde verás a la gente tirandose desde lo alto o tomando el sol tranquilamente sobre aguas cristalinas y pequeños barquitos de colores.

Corniglia

Otros cinco minutos de tren desde Manarola para llegar al único pueblo de Cinque Terre que no tiene acceso al mar: Corniglia. Está situado en un acantilado rodeado de viñedos y para acceder tendrás que subir una escalinata desde la estación, por lo que el ambiente es mucho más relajado y con menos turismo.

El mejor plan que puedes hacer aquí es disfrutar de sus terrazas con vistas al mar y del silencio y la autenticidad de Corniglia, después de la intensidad y el barullo de los otros pueblos.

Vernazza

Vernazza es uno de los pueblos más bonitos de la zona. Su gran mirador con vistas panorámicas hacia la Iglesia de Santa Margarita, la fortaleza y el Belforte hacen que sea una de las postales más especiales de Cinque Terre, y su playita de arena es perfecta para pasar un rato tranquilo.

Monterosso al Mare

Nuestra última parada fue Monterosso al Mare, el más grande de los cinco. Destaca su gran playa de arena con sombrillas de colores y su pueblo, también algo más grande que el resto. Si tienes la suerte de ver el mar bien, te sorprenderá lo cristalinas que son sus aguas.

Además de, como siempre, el centro histórico y el paseo marítimo, otro imprescindible es la estatua del Gigante, símbolo de la ciudad.

Día 4. Génova

Génova fue uno de los lugares que me inclinaron a elegir Liguria como mi siguiente ruta por Italia, y no decepcionó. Sin duda una de las paradas imprescindibles del viaje, y es que es muy distinto al resto de pueblecitos de la Riviera Italiana. El encanto no es que sea un pueblecito pequeño, ni su puerto ni sus casitas de colores. Génova es una ciudad auténtica, caótica, con muchísima fuerza, y sobre todo, tiene unos edificios históricos impresionantes.

El centro histórico es una auténtica maravilla. Es uno de los más grandes de Europa y por ello, debes perderte por todas sus callejuelas, visitar cada una de sus plazas, girar una esquina y encontrarte con lugares tan increíbles como la Piazza de Ferrari, la Catedral de San Lorenzo o el Porto Antico. Pasear por la Via Garibaldi, Patrimonio de la Humanidad, y acabar comiendo, por supuesto, un pesto genovés.

Aquí me mojo a recomendar uno de mis restaurantes favoritos del viaje: il Genovese, un pequeño restaurante de ambiente local especializado en comida tradicional de Liguria. Los mejores trofies al pesto que me he tomado en un ambiente totalmente local. Recomiendo también las albondigas (polpette).

Tuvimos la suerte de que el fin de semana que estuvimos se celebraba en Génova la Adunata Nazionale degli Alpini, una de las celebraciones populares más importantes de Italia que reúne cada año a miles de antiguos miembros de las tropas alpinas italianas, los apini, reconocibles por sus sombreros verdes de pluma negra que estuvimos viendo todos los días por todos lados! Esta era la 97ª edición y pudimos asistir al desfile de más de 400.000 personas. Fue muy emocionante!

Día 5. Rapallo

El último día volábamos a Madrid por la tarde, así que aprovechamos toda la mañana para ver Rapallo a fondo: nos faltaba disfrutarlo de día y con calma.

De primeras pensaba que sería un punto estratégico donde dormir pero no un sitio especialmente bonito. Me equivocaba, la verdad es que Rapallo es precioso, tiene un centro histórico con muy buen ambiente, edificios de colores, una costa que merece mucho la pena y lugares como el Castello sul Mare, con su pequeña playita al lado, que sin duda hay que visitar.

Y este fue mi recorrido por la costa de Liguria. Por aquí te dejo todas mis rutas por Italia, que espero ir actualizando al menos una vez al año!

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